Grisú, el enemigo silencioso.
Mural en León
Esta obra de arte mural en un pueblo de la cuenca minera leonesa nació de un encargo particular de un antiguo trabajador de la mina, que quería plasmar sus días como picador en las galerías subterráneas. En la escena, un minero con casco y linterna se afana perforando el carbón negro en el interior de la mina, con vigas de madera y un resplandor cálido que ilumina el esfuerzo, mientras el fondo se abre al exterior mostrando un castillete imponente y una montaña de piedra caliza bajo un cielo sereno, con toques de aves surcando el horizonte.
Los colores juegan con contrastes intensos: los púrpuras y rosados de las montañas contra los tonos terrosos y anaranjados de la galería, evocando esa mezcla de dureza y belleza en la vida minera. La pinté adaptándome a la fachada inclinada de la casa, para que dialogara con el entorno rural y reviviera esa historia personal arraigada en la comarca leonesa. Me apasiona cómo estas creaciones muralistas capturan fragmentos de vida cotidiana, fusionando lo íntimo con el paisaje industrial.